Tratamiento en dos fases

Tratamiento ortodóntico en dos fases en Jupiter (Florida)

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    Imagen del tratamiento en dos fases

    ¿Cuál es la ventaja del tratamiento ortodóntico en dos fases?

    El tratamiento ortodóntico en dos fases es un proceso especializado que combina la alineación dental con cambios físicos y faciales. El objetivo del tratamiento ortodóntico en dos fases es aprovechar al máximo la oportunidad de lograr un resultado ideal, saludable, funcional y estético que se mantenga estable a lo largo de toda la vida de su hijo o hija.

    ¿Qué ocurre si se retrasa el tratamiento de ortodoncia en dos fases?

    Aplazar un tratamiento de ortodoncia en dos fases puede dar lugar a que, más adelante, sea necesario un tratamiento más invasivo que quizá no corrija por completo la sonrisa de su hijo. El tratamiento precoz es el más eficaz para conseguir resultados duraderos.

    instalación en la playa

    Fase uno

    La base para una vida llena de sonrisas bonitas

    El objetivo del tratamiento de la Fase Uno es ayudar a que la mandíbula se desarrolle de manera que pueda albergar todos los dientes definitivos y mejorar la relación entre la mandíbula superior y la inferior. Los niños suelen presentar signos tempranos de problemas mandibulares a medida que crecen y se desarrollan. Una mandíbula superior que crece en exceso o que es demasiado estrecha puede detectarse a una edad temprana.

    Si se detecta esta discrepancia mandibular en niños mayores de seis años, estos son candidatos a un tratamiento ortodóntico precoz. Asimismo, si los niños de alrededor de ocho años presentan apiñamiento en los dientes frontales, el tratamiento precoz puede evitar que sea necesario extraer dientes definitivos más adelante.

    icono de niños

    Planificar ahora puede salvar la sonrisa de tu hijo en el futuro

    Los niños se benefician enormemente del tratamiento en una fase temprana. Recibir tratamiento precoz puede evitar la extracción de dientes definitivos en el futuro o la necesidad de someterse a intervenciones quirúrgicas para corregir la alineación de las mandíbulas.

    icono de las vías respiratorias

    Recopilación de datos para determinar el tratamiento específico de tu hijo

    Será necesario realizar un historial ortodóntico para determinar el tipo de aparatos que se utilizarán, la duración del tratamiento y la frecuencia de las visitas. El historial consta de modelos dentales, radiografías y fotografías. Durante la primera consulta de tu pequeño, el Dr. Christopher West tomará los datos necesarios para determinar si es necesario un tratamiento precoz.

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    Imagen del tratamiento con Invisalign

    Período de descanso

    En esta fase, se deja que los dientes definitivos restantes erupcionen sin intervenir. Es posible que no se recomienden los aparatos de retención si pudieran interferir en la erupción. Lo mejor es permitir que los dientes definitivos existentes tengan cierta libertad de movimiento.

    Si la primera fase se ha desarrollado con éxito, se habrá creado el espacio necesario para que los dientes definitivos encuentren una vía de erupción. De lo contrario, podrían quedar impactados o sufrir un desplazamiento grave.

    • Seguimiento de la evolución de los dientes

      Al finalizar la primera fase del tratamiento, los dientes aún no se encuentran en sus posiciones definitivas. Esto se determinará y se llevará a cabo en la segunda fase del tratamiento. La extracción selectiva de determinados dientes de leche puede resultar beneficiosa para facilitar la erupción durante esta fase de reposo. Por lo tanto, es necesario acudir a citas periódicas de seguimiento para realizar observaciones, normalmente cada seis meses.

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    Segunda fase

    Mantente sano y luce un aspecto atractivo

    El objetivo de la segunda fase es garantizar que cada diente ocupe una posición exacta en la boca, en la que esté en armonía con los labios, las mejillas, la lengua y el resto de los dientes. Una vez establecido este equilibrio, los dientes funcionarán correctamente en conjunto. La segunda fase suele implicar el uso de aparatos ortodónticos completos, tanto en el maxilar superior como en el inferior.

    Al inicio de la primera fase, se realizaron los registros ortodónticos y se estableció un diagnóstico y un plan de tratamiento. En la primera fase se utilizaron determinados tipos de aparatos para corregir y realinear los dientes y la mandíbula.

    La segunda fase comienza cuando han salido todos los dientes definitivos y, por lo general, requiere el uso de aparatos ortodónticos en todos los dientes durante una media de 24 meses. Tras esta fase, se utilizan retenedores para garantizar que tu hijo o hija conserve su bonita sonrisa.

    imagen de confianza

    Preguntas frecuentes

    ¿En qué consiste el tratamiento ortodóntico en dos fases?

    El tratamiento ortodóntico en dos fases es un proceso especializado que combina la alineación dental con cambios físicos y faciales. Este tratamiento, que suele recomendarse para niños, está diseñado para aprovechar al máximo la oportunidad de lograr un resultado ideal, saludable, funcional y estético que se mantenga estable a lo largo de toda su vida. La primera fase está pensada para corregir problemas relacionados con el crecimiento de la mandíbula y la erupción dental, así como para tratar los hábitos bucales nocivos. La segunda fase suele consistir en el uso de aparatos fijos y se centra en la alineación dental y la corrección de la mordida.

    Este tratamiento ofrece varias ventajas. En primer lugar, permite corregir problemas bucodentales en una fase temprana, previniendo problemas graves en el futuro. Además, reduce la necesidad de extracciones dentales y de intervenciones quirúrgicas posteriores. Este método de tratamiento suele ofrecer mejores resultados, ya que aprovecha el proceso de crecimiento del niño para guiar el desarrollo de la mandíbula y la estructura facial. Permite corregir problemas de oclusión, crear espacio para los dientes apiñados y mejorar la estética facial. Además, el tratamiento en dos fases puede reducir potencialmente el tiempo necesario para una segunda fase del tratamiento durante la adolescencia.

    Si se retrasa el tratamiento en dos fases, pueden surgir complicaciones o dificultades a la hora de corregir los problemas dentales. El objetivo del tratamiento en dos fases es crear un entorno más favorable para que los dientes definitivos crezcan y se desarrollen. Retrasar el tratamiento podría provocar el agravamiento de problemas subyacentes, como la malposición, el apiñamiento o los espacios entre los dientes, que pueden volverse más complejos y difíciles de corregir con el paso del tiempo. Además, podría requerir un tratamiento más extenso o incluso intervenciones quirúrgicas en el futuro. Asimismo, podría dar lugar a una mayor duración del tratamiento y a unos costes más elevados.

    El tratamiento de la Fase Uno, también conocido como tratamiento interceptivo temprano, es un tipo de tratamiento de ortodoncia para niños que se inicia antes de que hayan erupcionado todos los dientes definitivos, normalmente entre los 6 y los 10 años. Este enfoque proactivo ayuda a corregir problemas dentales importantes en una fase temprana, lo que reduce el riesgo de tener que someterse a tratamientos más complejos en el futuro. El tratamiento de la Fase Uno suele centrarse en abordar problemas como las discrepancias en el crecimiento de la mandíbula, el apiñamiento grave o los hábitos nocivos que pueden afectar al desarrollo y la alineación de los dientes del niño. El momento exacto para iniciar el tratamiento de la Fase Uno varía y depende en gran medida de las necesidades dentales y el desarrollo de cada niño en particular.

    El periodo de reposo entre ambas fases se conoce a menudo como «periodo de observación» o «periodo de supervisión». Este periodo puede variar entre seis meses y un par de años, dependiendo del plan de tratamiento específico de cada persona. Durante este tiempo, se deja que los dientes permanentes restantes erupcionen de forma natural. El ortodoncista supervisa la evolución del paciente y el desarrollo de sus dientes y mandíbula para determinar el mejor momento para iniciar la segunda fase del tratamiento.

    El tratamiento de la segunda fase suele consistir en la colocación de aparatos ortodónticos o alineadores para corregir la alineación de los dientes. Esta fase se inicia una vez que han erupcionado todos los dientes definitivos del paciente. El objetivo de esta fase del tratamiento es garantizar que cada diente quede situado en la boca de forma que permita una limpieza, masticación y pronunciación adecuadas. El tratamiento puede durar entre uno y tres años, dependiendo de la gravedad de la desalineación. Tras retirar los aparatos ortodónticos o los alineadores, el paciente deberá llevar un retenedor para mantener los dientes en su nueva posición.

    La edad ideal para que un niño sea evaluado para un tratamiento en dos fases es alrededor de los 7 años. Esta es la edad recomendada por la Asociación Americana de Ortodoncistas, ya que permite la detección precoz de cualquier posible problema ortodóntico. Durante esta evaluación inicial, el ortodoncista puede identificar problemas como el apiñamiento, la mordida cruzada y otros problemas de alineación, y puede determinar cuál es el mejor momento para iniciar el tratamiento, si fuera necesario. Este enfoque proactivo suele permitir reducir al mínimo el tiempo que el niño debe llevar aparato durante la adolescencia.

    Para iniciar un tratamiento en dos fases, lo primero es concertar una consulta inicial con el Dr. West. Durante esta consulta, el Dr. West evaluará la salud bucodental, la alineación y el desarrollo del paciente, normalmente mediante radiografías u otros métodos de diagnóstico por imagen. Si el doctor determina que es necesario un tratamiento en dos fases, elaborará un plan de tratamiento personalizado. La primera fase suele implicar el uso de aparatos como expansores o aparatos ortodónticos parciales para crear espacio para los dientes definitivos y ayudar a corregir el crecimiento de la mandíbula. A continuación, hay un periodo de descanso antes de la segunda fase, que suele consistir en el uso de aparatos ortodónticos completos o alineadores para colocar los dientes en sus posiciones definitivas. El compromiso del paciente de seguir las instrucciones, acudir a las citas y mantener una buena higiene bucodental es esencial para el éxito del tratamiento.

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